|
YO NO LO SÉ DE CIERTO Yo no lo sé de cierto, pero supongo que una mujer y un hombre algún dÃa se quieren, se van quedando solos poco a poco, algo en su corazón les dice que están solos, solos sobre la tierra se penetran, se van matando el uno al otro. |
|
vER MÃS...
|
|
La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas. Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofÃa Un pedazo de luna en el bolsillo es el mejor amuleto que la pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama, y para alejar a los médicos y las clÃnicas. Se puede dar de postre a los niños cuando no se han dormido, y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos ayudan a bien morir
|
|
vER MÃS...
|
La cojita está embarazada. se mueve trabajosamente, pero qué dulce mirada mira de frente. Se le agrandaron los ojos como si su niño también le creciera en ellos pequeño y limpio. A veces se queda viendo quién sabe qué cosas que en sus ojos blancos se le vuelven rosas. Anda entre toda la gente trabajosamente. No puede disimular, pero, apunto de llorar, la cojita, de repente, se mira el vientre y rÃe. Y rÃe la gente. La cojita embarazada ahorita está en su balcón y yo creo que se alegra cantándose una canción: "cojita del pie derecho y también del corazón". |
|
LOS AMOROSOS Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan. |
|
vER MÃS...
|
|
TÃA CHOFI  Amanecà triste el dÃa de tu muerte, tÃa Chofi, pero esa tarde me fui al cine e hice el amor. Yo no sabÃa que a cien leguas de aquà estabas muerta con tus setenta años de virgen definitiva, tendida sobre un catre, estúpidamente muerta. Hiciste bien en morirte, tÃa Chofi, porque no hacÃas nada, porque nadie te hacÃa caso, porque desde que murió abuelita, a quien te consagraste, ya no tenÃas qué hacer y a leguas se miraba que querÃas morirte y te aguantabas. ¡Hiciste bien! |
|
vER MÃS...
|
|
Me encanta Dios. Es un viejo magnifico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega. Y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna y nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe de las manos. |
|
vER MÃS...
|
|
|